viernes, 22 de junio de 2012

Hay Alternativas

Permitidme que esta vez, en lugar de escribir algo yo, os transcriba un correo electrónico que me han enviado. Creo que, como bien dice la persona que me lo envía, resultará de vuestro interés, y si tenéis un ratito, será, seguro, una buena lectura.

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Queridos compañeros, amigos y familia:
Os envío el mensaje que he recibido del amigo Pedro Cornago. Creo que puede ser de vuestro interés. Disfrutadlo, si os agrada, y si no... ya sabéis lo que se puede hacer. Con mis mejores deseos un abrazo. Carlos. 

HAY ALTERNATIVAS 

Te  adjunto  libro  entero  en formato PDF.    (Puedes Imprimirlo, te será mas util para leerlo)

Aunque  de momento, si no lo retiran, se  vende en librerías  al precio de  10  euros.

HAY ALTERNATIVAS, el libro de Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón, con prólogo de Noam Chomsky, que sus autores ponen en libre circulación porque la editorial Aguilar se echó atrás en el último momento. Si te gusta, ¡Pásalo!

Dice cosas como:
- que la crisis mundial es lo que ya sabemos todos: terrorismo financiero.
- que España es el único país de la OCDE en donde los salarios reales no han crecido en los últimos 15 años.
Y que no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, sino que los salarios han estado por debajo de nuestras necesidades.
- que hace 20 años, la diferencia salariales entre Directivos y asalariados era de 10-20 veces superior y ahora es hasta 100-200 veces superior.
- que los paises que están soportando bien la crisis son los países del norte de Europa, donde los servicios sociales ocupan un 25% y en España solo un 9%, y estos servicios sociales se financian, por ejemplo, con la política fiscal de Suecia.
-que por lo tanto, cuando nos dicen que hay que reducir el gasto público, y reducir los sueldospara generar riqueza y empleo, es todo lo contrario, y eso lo explica con todo lujo de detalles el libro.
- que la diferencia entre Suecia y España es que allí los ricos pagan los impuestos, y aquí solo pagan los trabajadores con nómina, pero que las grandes empresas españolas, la gran mayoría solo declara un 10% de sus ganancias, y que las grandes fortunas, solo un 1%, si acaso. Y para eso utilizan los paraísos fiscales y otras tretas, que hasta los bancos, sus compinches, les ayudan a desviar.
- que en otros países de Europa, las grandes empresas no despidieron a sus empleados, solo redujeron la jornada de trabajo. Por lo tanto no se generó paro.
- que los planes de austeridad que nos imponen solo dirigen las economías hacia el desastre.
Y que todo esto viene de la economía NEOLIBERAL que impusieron al mundo R. Reagan y Thatcher. (esto lo explica muy bien Naomi watts. en su libro y documental: la doctrina del shock).
- que en España, con los 40 años de dictadura, donde el poder de la banca y los empresarios estaba muy unida a la política, todavía sigue esa tendencia: el poder de clase. (ver pag. 109-110)
- que no dejés de leer el capítulo V, sobre todo páginas 107 a119, las páginas que se ven arriba con las flechitas.
- que en el cap.VII habla sobre los bancos, y la forma en que trabajan, como ya sabemos todos, al ser dirigidos por Wall Street y la City de Londres. Y que habría que nacionalizar las Cajas de Ahorros, para que sea un dinero que realmente sirva al pueblo, y a las pequeñas y medianas empresas. Ahora se está haciendo todo lo contrario.
- que el 0,66% de la población mundial tiene el 66% de los ingresos mundiales anuales.
También dice que en España no hay ninguna razón para que estemos mal económicamente, solo que, se han montado de tal forma las cosas, que ahora los bancos y los ricos no paran de ganar dinero, y sin embargo, la población es cada día más pobre y está más estrangulada.

Hace un par de meses, la Editorial Aguilar, mostró su interés en publicar nuestro libro: HAY ALTERNATIVAS. Propuestas para crear empleo y bienestar en España, que nos prologó Noam Chomsky.

Cuando ya se había concretado como fecha de publicación el libro el 19 de octubre y se había comenzado su promoción en la web de Aguilar y en librerías, los editores nos comunicaron que la empresa deseaba retrasarla sin otra explicación de por medio, lo que nos obligó lamentablemente a desestimar su publicación en esa editorial. Se confirmaba así lo difícil que resulta difundir en España, en los momentos en que son más necesarias que nunca, como ahora, ideas alternativas al pensamiento único que predomina en el debate político y social.

Para solventar esta situación hemos optado por ofrecer nuestra obra gratuitamente en formato pdf a través de la red y en una nueva edición impresa en Ediciones Sequitur que, con la colaboración de ATTAC España, se ha arriesgado a publicar rápidamente este libro que estará en librerías al precio de 10 euros a partir del 31de octubre.

Tenemos la firme convicción de que solo haciendo que la ciudadanía sepa lo que de verdad está sucediendo en nuestra economía y divulgando las alternativas que existen a esta aguda crisis del capitalismo podremos salir de ella con más empleo y bienestar social, como demostramos en este libro.

Por eso llamamos a divulgar esta versión en pdf, a estudiarla y difundir sus propuestas y pedimos a todos los lectores que se conviertan en distribuidores del libro una vez que se encuentre impreso.

Contra la censura de los grandes oligopolios y el pensamiento único que imponen los poderes económicos, financieros y mediáticos defendamos la pluralidad y la libertad de pensamiento conociendo y difundiendo el pensamiento crítico.

Os pedimos vuestra colaboración para demostrar a quienes han intentado silenciar este texto que su tiempo se está terminando.

                       Difundid todo lo posible este libro que os envío.

                                      
"Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga." Mahatma Gandhi 

http://www.vnavarro.org/wp-content/uploads/2011/10/hayalternativas.pdf


viernes, 6 de abril de 2012

Del calor de las (¿frías?) redes sociales


Se dice por ahí que las Redes Sociales son frías, que sí relacionan, pero con la falta necesaria del calor humano, puesto que se trata de relaciones a través de algo intangible como una conexión web. Se dice que les falta el palpitar del corazón, escuchar la respiración del otro, ver la cara del que interacciona contigo. Incluso se les acusa de frialdad y oscuridad, puesto que el anonimato propicia necesariamente la falsedad, la impostura.

Hace tiempo entré en Facebook buscando acercarme a mis seres queridos, a mis amistades lejanas (en tiempo y en  distancia). Se supone que era seguro y cerrado, un lugar donde solo te encuentras con quien tú quieres, una especie de grupo familiar. Ha resultado una herramienta que se me quedó corta, con la llegada de juegos y páginas con “tontadas” más o menos graciosas…

Entré en Twitter. Con mi nombre y apellido inicié una nueva andadura más personal; activa política y socialmente he ido avanzando y conociendo gente (al escribir esto iba a entrecomillar “conociendo”, pero resulta que no: ¡es literal!). No se trata de interactuar fríamente, sino que a través de un puñado de caracteres consigues conocer sinceramente a gente que, como yo, se deja “alma, corazón y vida” entrada tras entrada… Se reconoce y aísla la estupidez, las ganas de sobresalir falsamente;  se descubren las fantasías, los deseos, las ganas de aprender y las muestras de conocimiento de completos desconocidos que acaban deviniendo amistades en mayor o menor grado.

Soy feliz por haber conocido a gente como Concha, Pedro, Miguel, Paz, Eduardo, Carlos, con los que, más que contactar, comparto mi propia vida, la suya. Y una sonrisa de cada uno es una declaración de buenos deseos a los que ya no puedo renunciar.

lunes, 19 de marzo de 2012

Decir amigo...

Llevo un montón de días dándole vueltas a un solo tema. No sé cómo plasmar en palabras el dolor que me provoca pensar que mi amiga se me va.

No quiero parecer egoísta. Sé que si han tomado esa determinación es porque sienten que es lo mejor. Pero son demasiados años compartiendo la vida… de hecho, no tengo prácticamente recuerdos en Alicante que no pasen por esa familia…

Esta tarde he buscado entre las fotografías para poner aquí una, y no encuentro ninguna en que aparezcamos Paula y yo; pero sí los niños, los amigos, el grupo… o estoy yo, fotografiada por ella… Repasando esas imágenes de nuestros hijos hechos unos pequeñujos (¡ahora tan mayores!) es donde me veo con ella, y donde veo el paso del tiempo tan patente que se hace casi más dolorosa la despedida…

No quiero empezar a pensar en el adiós. Pero no podía continuar sin escribir algo al respecto.

Llegamos casi a la vez a esta tierra, que era extraña para las dos, y que hicimos nuestra juntas. Eso es lo mismo que “decir amigo”…

domingo, 26 de febrero de 2012

De la juventud luchadora...

Me he visto felizmente sorprendida por la actitud de los estudiantes de Secundaria en este país.
Pese a la amenaza de recibir palos por todos lados, pese a la brutalidad de la policía, han decidido salir a la calle a protestar por medidas que reducen la calidad de sus estudios, y, por tanto, de su futuro.
La llamada Primavera Valenciana es contrapunto impresionante a la actitud de pasotismo patológico de una sociedad que aceptaba hasta hace dos días que les roben, les expolien sus derechos, y parece haberla hecho despertar de su sueño cómodo del "a mí no me toca" que denunciaba Martin Niemöller (poema erróneamente adjudicado a Bertolt Brecht):
«Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mi,
no había nadie más que pudiera protestar.»

Ahí están, dándonos ejemplo de nuevo, como hacía años que no veía. Y ahí estamos nosotros, sus padres, profesores, médicos, policías, bomberos... luchando codo con codo con ellos, porque queremos un futuro mejor para ellos.

La imagen es de Marc Sardón, publicada en el Diario Información en un artículo que hizo temblar las redes sociales y nuestras propias conciencias:
"¡No me pegues, por favor, no me pegues!"
Nuestros chicos han conseguido que ayer nos animáramos a salir a las calles más de 60.000 personas, para exigir servicios públicos de calidad.

miércoles, 22 de febrero de 2012

De la adolescencia

Me vengo riendo desde hace tiempo de la pre-adolescencia de mi hija mayor: esos comentarios, ese genio, esas miradas incisivas, ese sentirse SIEMPRE agredida por todo y por todos…

Hace un par de días descubrí que no estaba siendo realmente consciente de la situación. Fue cuando escuché la frase lapidaria “¿para qué quiero vivir, si la vida es una mierda?”.

Me asusté (esas palabras mira que me suenan) e intenté darle la vuelta a la situación y hablar con ella. “¡Mi hija tiene problemas!”, pensé, temiendo lo peor…

 Mientras se peinaba con mirada lánguida, me soltó una a una las frases “no tengo amigos”, “no me van bien los estudios”, “no me gusta lo que hago”, “no soy feliz”…

Físicamente no se parece a mí, pero me vi en ese espejo, peinándome con mirada lánguida… y me dí cuenta:

¡¡¡¡¡SOY MADRE DE UNA ADOLESCENTE!!!!!

jueves, 16 de febrero de 2012

He vuelto

Quería volver hace tiempo, pero a la vez pensaba que no tenía nada que decir (algo un tanto contradictorio, por otro lado, ya que SIEMPRE tengo cosas que decir… aunque sea de más…).

Quiero estar aquí, quiero vivir, quiero contar y que cuenten conmigo…
No quiero pertenecer al grupo de los hechizos... soy real, soy oro... y quiero ser yo de nuevo.

Ya estoy aquí...

Debo - Silvio Rodriguez

lunes, 13 de diciembre de 2010

una de esas voces que necesitamos (punto final)

Esa voz que se juega la vida
esos ojos llenando el vacío
esos dedos hurgando en la herida
esa liturgia del escalofrío

Ese orgullo que pide disculpas
ese sentarse para estar erguido
ese añejo sabor de la pulpa
visceral del limón del olvido

Esa revolución de la amargura
ese inventario de la mala suerte
ese tratado de la desmesura

Ese como, ese que, ese hasta cuando
ese pulso ganado a la muerte
ese Enrique Morente cantando

Poema: A Enrique Morente
Año: 1999 (Séptimo de Caballería, TVE)
Letra: Joaquín Sabina

Y D. Joaquín Sabina, "incapaz" de repetir dos veces su misma letra, "creador" permanente que revisa una vez y cientas su propia obra, recitaba así en Granada tiempo después:
 
http://www.youtube.com/watch?v=0u-_SmM17-A

domingo, 12 de diciembre de 2010

una de esas voces que necesitamos

Muchos tenemos el pensamiento puesto en la UCI de un hospital, donde una de las mejores voces de nuestro tiempo tiene que luchar por no dejarnos solos.
Un luchador por los derechos de los hombres y mujeres tiene que dedicarse exclusivamente a él en las próximas horas... pero no está solo en esa locura que es intentar sobrevivir...

En este enlace, Enrique Morente canta las "Nanas de la Cebolla" de Miguel Hernández. Todos conocemos la versión de Serrat. Ésta, menos conocida, es una maravilla...

http://www.youtube.com/watch?v=3quItKpEyVM

miércoles, 8 de diciembre de 2010

8 de diciembre

Un día como hoy, hace trece años, tras un parto muy rápido, siempre según la versión de los médicos, asomó el sol por la ventana en el momento en que la comadrona abría la puerta con Yaiza recién nacida.

Los médicos habían enviado a mis padres de vuelta a casa poco antes de
que todo empezara, así que Juanma (mano fuerte, voz suave) fue mi único compañero en aquel viaje.

Me gusta recrearme en ese rato en que estuvimos los tres abrazados, en silencio, solos frente al mundo que se desperezaba a través de nuestras lágrimas.


Sus ojos abiertos al nacer pedían a gritos vivir… trece años después se come la vida con los ojos… y verla me hace feliz.

sábado, 27 de noviembre de 2010

sordos, mudos, ciegos... Cómplices

Llevamos meses escuchando hablar de la Violencia de Género y viendo cómo desde las alturas de los políticos se intenta poner frenos, parches, soluciones… a una cuestión tan desastrosa como los malos tratos infligidos en el ámbito familiar, que se supone que es el único íntimo y protector que tenemos en nuestra sociedad.


Últimamente la cuestión ha avanzado cuando se ha planteado salvaguardar de inmediato el derecho a una vida digna de los niños, y evitar que convivan, ni siquiera por unas horas, con un monstruo que tal vez no les ha golpeado a ellos, pero sí a su progenitor delante suyo (intento por todos los medios ser políticamente correcta, y no relacionar directamente “maltratado” con “mujer” y “maltratador” con “hombre”, aunque juro que me es muy difícil, y las estadísticas están conmigo: las excepciones confirman la regla).

Pero no quiero ir por ahí. No tengo ganas de hablar de política, que bastante hacen estos gobernantes nuestros, y bastante poco consiguen, a tenor de las noticias que recibimos un día detrás de otro.

Quiero hacer apología de la denuncia. Quiero gritar que ya está bien de escuchar que los políticos no hacen nada, o que los jueces no son justos, valga la contradicción. Quiero denunciar a los vecinos que se callan, cómplices del maltratador, porque vivimos en una sociedad que considera que “los trapos sucios deben lavarse en casa” (menos cuando se trata de los “famosos”, porque entonces se nos cae la baba viendo sus miserias en televisión y hablando de ellas en la cola del mercado).

Una noche, exactamente el 8 de octubre de 1993, creí que no salía de ésa. El que hasta el día anterior fue mi marido digamos que enloqueció, y blandiendo uno de esos cuchillos de sierra de cortar el pan, me persiguió por toda la casa. Yo, cubierta por un albornoz y descalza, empapada porque recién salía de la ducha cuando él llegó, corría y chillaba huyendo de sus gritos y sus llantos. Fueron unas dos horas que se me antojan eternas. No logro recordar nada concreto: escondida detrás del sillón, acurrucada en una esquina, pasillo arriba y abajo, saltando por la ventana de la habitación al patio interior… imágenes que a veces se me olvidan, y a veces, como hoy, me asaltan y me hacen estremecer…

Nadie vino. Nadie llamó a la puerta. No vino la policía. Nadie llamó por teléfono. Nadie se paró delante del balcón, abierto, de nuestro segundo piso… NADIE.

Conseguí zafarme, ponerme algo de ropa y echar a correr. Horas después podía contarle a un amigo lo que me había ocurrido. Mientras empezaba a hablar me di cuenta de la cantidad de chupitos de whisky que había tragado sin darme cuenta, pero no me alcanzó ni para prenderme: me permitieron sólo llorar y decir algunas vaguedades, salir del shock.

Durante meses me llamó, me acosó, me acusó de hacerle quedar como un violador y un abusador, y acabé yendo al psicólogo, mientras él empezó a rehacer su vida con una señora llamada como yo… tiempo después se olvidó de mí, “perdió” al gato que se llevó en nuestra separación (porque el perro de su señora no se llevaba bien con él) y desapareció de mi vida…

Cuando yo empezaba a vivir sola, a reconciliarme con aquella casa, con aquel pasillo, cuando había tirado a la basura el cuchillo (nunca más he tenido uno igual), una vecina me asaltó por las escaleras porque mi gato, que lloraba cuando me iba, le molestaba…

Me mudé tan pronto pude.

Pero los vecinos, ese grupo social sordo, mudo y ciego, como los tres monos, siguen ahí, sin inmutarse ante la barbaridad, pero buscando un hueco ante la cámara para decir que sí los oían, que nunca lo hubieran pensado, que era buena gente, que siempre supieron que acabaría pasando…

Y la vida pasa, para unos más que para otros…

domingo, 24 de octubre de 2010

... de un propósito de enmienda...

El síndrome ansioso depresivo lo tengo aquí, presente y activo, posesivo al máximo, doloroso, acosador y destructor, y es más duro reconocerlo que sufrirlo. Cuando estás en la espiral del ahogo emocional sigues girando sobre tí misma sin ver lo que te rodea, porque las mismas vueltas te impiden abrir los ojos a riesgo de, además, marearte.


Tengo que reconocerlo, y tengo que ponerle remedio, porque estar otra vez en urgencias y contar tus miserias a un desconocido no es plato de gusto. Y porque tengo tantas cosas y tanta gente detrás que más me vale salir de ahí.

Hace un par de meses recomendé a C. que saliera de esa espiral, que reconociera dónde estaba y dónde quería ir… y ahora me veo ahí otra vez, pero en lugar de aplicarme el cuento, he acabado con medicación de urgencia (“consejos vendo…”).

Necesito plantearme qué quiero, qué espero de la vida… qué espera la vida de mí… es decir, qué coño hacer para salir de esta mierda, en la que entré hace tantos años que no recuerdo (mentira, lo sé perfectamente) y que desde hace uno y medio me mantiene aferrada a unas pastillas que se supone me tienen que ayudar a salir de aquí… y no sé muy bien cómo…

Prometo que lo intentaré, y que saldré de aquí, por mí, por mis hijas, por mi vida…

Pero estoy tan cansada…

domingo, 12 de septiembre de 2010

... de cobardes e idiotas.

Hace años, cuando mi hija mayor tenía como 2 años, una de esas “ancianitas indefensas” que pasean por los parques la hizo llorar, porque la acusó de intentar romper un teléfono público con el que hablaba con su amiga invisible. Le recriminé su actitud y la acusé de increpar a una niña de 2 años que estaba jugando y no a los chavales de 18 que sí destrozaban…


En el parque donde vamos casi todos los días de verano, se coloca en un rincón un grupo de señores que bailan salsa relajadamente los domingos por la tarde. En círculo intercalan movimientos con una música bajita apenas perceptible para ellos… ocupan lo que ocupan, sin excesos… En el otro lado, unos chicos bailan break, con música altísima, y movimientos espectaculares de trompos y piruetas… Todos ellos molestan, realmente, a los patinadores, pero unos son peligrosos, por los fuertes e imprevisibles movimientos de piernas, y los otros simplemente están ahí…

Un hombre se encabritó violentamente con los mayores, pero no se atrevió con los jóvenes…

Una noche, en el mismo parque, un grupo de gente decidió ponerse a la fresca de los árboles a hacer una barbacoa. Nos dirigimos al guarda del parque, que, en lugar de ir a decir nada, llamó a la policía. Vinieron, “saludaron” a los de la barbacoa, y se fueron… aquéllos continuaron su cena.

Ayer celebramos allí mismo el cumpleaños de mi hija pequeña, y, en un rincón, dispusimos una mesita de playa para colocar los sándwiches y las patatas… aquél mismo guarda se vino a decirnos que no podíamos estar ahí… lo eché sin compasión: “¿estoy haciendo una barbacoa? ¿Estoy en medio molestando? No. Pues llame a la policía, si quiere, y hasta luego, Lucas”.



Cuando alguien increpa a quien sabe en inferioridad de condiciones pero no es capaz de hacerlo con quien, a priori, puede resultar superior, por aparente capacidad de respuesta, por número, por la razón que sea… se le llama cobarde, lleve o no uniforme.

Yo no quise considerarme así, y, después de discutir con la vieja, vi a unos chavales ensuciando y molestando en el metro… me quedé sola, pero no fui cobarde. Mis amigos me dijeron que era idiota…

miércoles, 8 de septiembre de 2010

... de tanto errar

Lo mío es equivocarme, hacer lo que no debo, moverme por instintos (aunque el Pepito Grillo de mi racionalidad me avise con luminosos) y cagarla.


Lo mío es estropear lo bueno que previamente he conseguido, incluso con mucho trabajo.

Lo mío no es de mujer hecha y derecha, sino de adolescente sin conocimiento.

Me empieza a aburrir eso de tanto errar, porque ya pienso que no aprenderé de mis tropiezos.

viernes, 3 de septiembre de 2010

de la eternidad...

1 año...
12 meses...
52 semanas...
365 días...
8.760 horas...
525.600 minutos...
31.536.000 segundos...

un instante...

una eternidad...

jueves, 19 de agosto de 2010

demasiado tiempo...

No me había dado cuenta de cómo pasa el tiempo hasta que he visto cuándo escribí mi último post, así que, antes de que tenga que cantar "que veinte años no es nada", y como buen propósito del otoño que se nos ha adelantado este año, he decidido retomar la sana costumbre de publicar mis pensamientos al menos de vez en cuando.

domingo, 9 de mayo de 2010

Juárez en la sombra

Cuando conocí el reconocimiento que le hicieron a Judith Torrea y la escuché en la radio, busqué su blog y me lo agregué. Esperaba un buen momento tranquilo, para leer sus entradas. Esta mañana lo he hecho. En realidad, sólo la última…


… y he comprendido la razón del Premio Ortega y Gasset de Periodismo.

Como le he escrito, me ha traído recuerdos que guardaba, ya tan lejanos para mí en el tiempo, del miedo profundo de quien no sabe si al salir a la calle será para no volver.

Su voz es la de tantos que no pueden hablar, o ya no saben cómo o por qué hacerlo.

Y es la oportunidad para esa gente del Primer Mundo, para todos nosotros, en realidad, que cerramos los ojos ante la triste existencia de tantos congéneres, para abrirlos, para ver la cruda realidad y actuar de una vez. Hay que parar esa barbarie. No podemos dejar que se quede en una de las “noticias breves” del apartado de Internacional en los noticieros, porque el dolor de esas gentes, su tristeza y su abandono, es también el nuestro.

Os la recomiendo a todos:

http://juarezenlasombra.blogspot.com/

domingo, 2 de mayo de 2010

vergüenza

Un amigo mío está en pleno proceso de separación. Tan “en pleno proceso” que apenas hace dos o tres días presentó la demanda, y pidió, además, la custodia de sus hijos. Según él, su mujer está enferma y no puede ya más con ella.
No quiero entrar en valoraciones. Ni es mi intención ni conozco el caso a fondo, ya que nos hemos reencontrado tras unos añitos de separación (bendito féisbuc!) y he pasado del nacimiento de su primer hijo a la situación actual casi de golpe.
La cuestión está en que mi amigo, al presentar la demanda de separación, se ha encontrado con otra por malos tratos continuados, y tuvo que presentarse al día siguiente a declarar ante la Policía. Supuestamente no irá a más, porque ella no ha podido demostrar nada, y los propios policías le han dicho que para ellos tenía toda la pinta de ser una denuncia falsa, como las que se encuentran tan a menudo.

¡“Tan a menudo”!

Nos hemos habituado a verlas por la tele, y las asociamos a personajes y personajillos que sólo quieren cobrar un pellizco más por otra etapa de su vida, y aunque hay personas que resultan seriamente afectadas, lo acabamos viendo como parte de la farándula...
Pero existen de verdad, en la calle, tal vez en nuestra propia escalera: hay muchas mujeres dispuestas a destrozar a la ex-pareja como sea (¡cuánto no será el odio!), y aunque resulte, por lo visto, "habitual", no es políticamente correcto decirlo en público, porque, efectivamente, hay tantas, tantísimas que denuncian de verdad, que hablar de ello parece que nos coloque del lado de los maltratadores…

Me avergüenza como mujer que algunas utilicen la tragedia de tantas en una “simple” demanda de separación como arma de ataque contra la pareja.

domingo, 25 de abril de 2010

La peor de las injusticias

Hace unos días leí a mi querida sísifo una entrada sobre la indignidad de la muerte por "puntos suspensivos”, y explicitaba su intención de no polemizar políticamente por el tema de la Memoria Histórica.

Le contesté, pero no he querido pasar de puntillas por este tema en mi blog.
Yo sí soy más “polemista”, y considero que hasta respirando politizamos, porque, desde el punto en que somos animales sociales, somos políticos. No creo en la “apolítica”.
Pero es que creo que la Recuperación de la Memoria Histórica supera este discurso sobre la politización de la vida judicial y/o civil.
Mi abuelo tuvo la suerte de que le conmutaran la pena de muerte. El cura lo ayudó. Sin embargo, ¡cuánta gente no tuvo esa ayuda, y “descansa” abandonado en algún punto kilométrico de una cuneta!
Familiares míos y amigos han muerto, y yo sé dónde están. Si me apetece, voy donde sé y les pongo flores, les hablo... ¿Y la gente que no sabe dónde poner una flor, dónde rezar?
Los hombres enterramos a nuestros muertos en lugares donde honrarlos. No somos como el resto de animales. Todas las culturas tienen un lugar especial donde acudir. El peor castigo que se puede dar a alguien es quitarle ese derecho. Es arrancarlo socialmente de su grupo, rebajarlo a la categoría de animal.
La Dignidad de “los vencidos” tiene que estar a la altura de la de “los vencedores”. Ni siquiera por encima: a la misma altura.

Por eso creo que, más allá de castigar a los “vencedores” se trata de devolver la Dignidad y la “Condición de Humano” a los “vencidos”. Estoy oyendo hablar de 113.000 personas. Eso quiere decir que hay 113.000 familias a las que se les ha extirpado esa condición a lo largo de varias generaciones. Me parece una barbaridad que un sector de la sociedad (según encuestas de ayer, prácticamente el 50%) considere que no hay que seguir adelante con este tema, y cuanto más se insiste en él, más beligerante me siento, y más ganas tengo de gritar. Me parece, simplemente, la peor de las injusticias.

sábado, 17 de abril de 2010

De la maternidad...

Educar a los hijos es uno de los trabajos más duros que hay. Nos preocupamos permanentemente de que hagan sus deberes, de que vean o no algo en la tele, de que se comporten como personas, de que crezcan, en definitiva, en todos los sentidos…

A veces tropiezo en esa desesperación del “no hago lo suficiente”, sensación que supongo tenemos todos los padres. Entonces, ahí aparece mi hermana, madrina “de facto” ahora, y mucho más consciente, a la fuerza, de tantas y tantas cosas que antes veía, por decirlo de algún modo, desde la barrera. Ella me da ánimos al hacerme ver cómo, aunque no me dé cuenta, les voy inculcando ese interés por la música, la lectura, la cultura en general, los valores intangibles que luego permitirán que sean capaces de decidir y evolucionar por sí mismas… como hicieron mis padres por mí, sin ninguna duda.

Vi recitar a Altea hace unos días, en un homenaje a Miguel Hernández. Se había levantado la primera, nerviosa por la responsabilidad que había aceptado. Su cara era la de la felicidad por el trabajo bien hecho al recibir los aplausos de después.

Veo ahora a Yaiza bailando una danza que, hace más de veinte años, bailé yo. Me veo yo misma en esas espardenyes… y la veo disfrutar, buscar la perfección en los movimientos… Ese trabajo sólo lo verá recompensado un día a final de curso, después de todo el año de trabajo. Y sin embargo, de lunes a viernes durante varias horas, se dedica con cuerpo y alma.

A veces es verdad que hay que dar dos pasos atrás, olvidar por un momento la responsabilidad, y tomar perspectiva para ver que el trabajo duro y constante tiene sus recompensas: las veo ahí, tan mayores… debo estar haciendo algo bien, al fin y al cabo.

sábado, 10 de abril de 2010

De la memoria...

Hace unos días me cambié de móvil. Ahora tengo uno de esos táctiles, super-mega-modernos… llevo desde entonces, y poco a poco, intentando hacerme con esa novedad, que a mí me está costando tanto y que, de buen seguro, mis hijas resolverían en diez minutos…
El caso es que esta mañana me he acordado de que los mensajes que tenía en el antiguo teléfono no los tengo en éste, y he querido aprovechar para hacer un poco de limpieza (es que no he sido capaz de conseguir cambiarlos de uno a otro…)
Me he cruzado con esos mensajes que envío cuando voy y vengo de Barcelona, avisando a la familia que llego a destino, y los que ellos me envían, mostrando su alegría en un caso, su tranquilidad en el otro… con los saludos con mi gente, nuestros avisos y buenos deseos… cómo no, con publicidad…
… de pronto he tropezado con un deseo de “hora corta”, para pasar a la desesperación por localizar a gente, la aceptación de la realidad al comunicar horas y pautas…

Estos meses he venido viendo fotos, vídeos, con esa tranquilidad que aportan los buenos recuerdos, al fin y al cabo. Pero había olvidado el momento justo en que recibí la noticia. Hoy me he situado en el punto exacto de la acera, frente a mi trabajo, en que grité de impotencia cuando empecé a sospechar que algo no iba bien. Me he encontrado en el lugar en que me aparté con el coche de la calle y recibí la certeza. He visto el arcén en que me paré para dar yo misma la noticia…



...me ha sorprendido todo lo que uno llega a guardar en la memoria del teléfono para aligerar la propia…